La pregunta detrás de Entrenar para optimizar recuperación es más profunda de lo que parece. Vamos al fondo del asunto.
La ventana de recuperación post entrenamiento
El período inmediatamente después del entrenamiento tiene mayor sensibilidad a la insulina y mayor síntesis proteica. Consumir proteína (20 a 40g) dentro de las 2 horas posteriores al entrenamiento tiene beneficios para la recuperación muscular. No necesitás hacerlo en los primeros 30 minutos (el mito de la ventana anabólica estrecha ya fue superado), pero sí dentro de las 2 horas.
El magnesio en la recuperación
El magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas, incluyendo la síntesis de proteínas y la regulación del cortisol. La deficiencia de magnesio es común y se manifiesta como calambres, sueño de baja calidad, y mayor fatiga muscular. Un suplemento de magnesio (glicínato o treonato) puede mejorar la calidad del sueño y la recuperación muscular.
Gestionar el estrés para recuperar mejor
El estrés psicológico eleva el cortisol tanto como el estrés físico del entrenamiento. Si tenés un período de alta exigencia en el trabajo o en la vida personal, el cuerpo tiene menos capacidad de recuperarse del entrenamiento. Reconocer eso y ajustar el volumen de entrenamiento en esos períodos es inteligencia, no debilidad.
El sistema completo de recuperación
En Fitness Inteligente tenés el método para optimizar la recuperación como parte integral de tu programa.