Pocas cosas tienen más impacto en los resultados de fitness que lo que trata Entrenar sin depender de motivación. Y sin embargo, es lo que menos se trabaja explícitamente.
La disciplina como práctica diaria
La disciplina no es algo que tenés o no tenés. Es algo que practicás. Cada vez que hacés lo que sabés que tenés que hacer aunque no tengas ganas, estás practicando disciplina. Y como cualquier práctica, mejora con el tiempo.
Eso significa que el primer mes de un nuevo hábito siempre es el más difícil. Después de 2 o 3 meses de práctica consistente, lo que antes requería esfuerzo empieza a sentirse automático.
Ansiedad y comida
Una parte significativa de los problemas nutricionales tiene raíces emocionales, no de conocimiento. La ansiedad, el estrés, y el aburrimiento son gatillantes comunes para comer de manera descontrolada. Sin trabajar eso, ninguna dieta funciona a largo plazo.
Reconocer los propios patrones emocionales de alimentación es el primer paso para cambiarlos.
El ego en el entrenamiento
El ego lifting (levantar más peso del que podés manejar con buena técnica para impresionar a otros o a vos mismo) es una de las causas más comunes de lesión y de estancamiento. El ego en el entrenamiento dice que tenés que levantar pesado hoy. La inteligencia dice que tenés que poder levantar pesado durante los próximos 20 años.
Construir la mentalidad correcta
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